La moneda fuerte (libra esterlina) alcanzó su momento clave en el siglo XIX. El billete estaba garantizado por el oro, un metal precioso aceptado por el libre mercado por sus particularidades que lo transformaron en una reserva de valor eficaz. Esto, por su parte dio lugar a una era de progreso.

La primera característica que hay que considerar sobre una moneda fuerte es que anima a la gente a ahorrar e invertir, la fórmula adecuada para un desarrollo sostenible a largo plazo. Los seres humanos nos preocupamos más por ganancias instantaneas que a largo plazo; y una moneda sólida nos incita a planear más a futuro. Si podemos esperar a que el valor de nuestro dinero se incremente con el tiempo, podremos enfocarnos en lo que podemos hacer hoy para aprovechar al máximo nuestros ingresos futuros.

En eso consiste la inversión: en postergar la ganancia de hoy para obtener retribuciones más altas mañana. Invertir provoca que acumulemos capital (dinero); La gente puede invertir ese dinero en cosas que le generen más dinero; Y cuanto más acumulación de dinero haya, más grande será la posibilidad de un progreso económico estable a largo plazo.

Por otro lado, el dilema con el dinero inseguro (una moneda que no es fuerte), es que complica el proceso de invertir para obtener ganancias a largo plazo. La causa de esta situación es sencilla: si los estados cambian la cantidad de dinero que circula a cada rato -por ejemplo, subiendo o bajando las tasas de interés-, esa acción afecta los preciosa de casi todas las cosas. Si el dinero es más barato de conseguir, la gente y empresas tienden a gastar mas, y eso puede provocar que suban los precios. Si el dinero es más caro de conseguir, se gasta menos y los precios pueden dejar de subir o incluso bajar. Esta dinámica se vuelve un inconveniente, ya que los precios dan a los inversores la orientación necesaria para tomar decisiones.

En un mercado libre, los precios actúan como señales. Quiere decir que, no necesitamos conocer la causa exacta de un cambio de precio; el simple cambio nos informa que algo ha modificado la oferta y la demanda, y así, se van tomando decisiones en cosecuencia.

Cuando el estado interviene en la moneda (manipula tasas de interés, imprime dinero, fija tipos de cambios), todas las señales de precios se distorsionan, porque ya no reflejan únicamente la fuerza real del mercado. Esto dificulta las decisiones de inversores y empresas, para saber donde invertir.


Descubre más desde Expreso Noticias

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Tendencias