La cerveza en Estados Unidos dejó de ser solo un producto de consumo masivo y ha pasado a ser un factor en la geopolítica y el cambio social. A lo largo de los años, el mercado de la cerveza ha escenificado conflictos, pero hoy nos vamos a centrar en tres actos dignos de estudio en toda escuela de marketing y en cada despacho presidencial.
Acto 1: La ideología falló (El caso Bud Light)

Durante dos décadas, Bud Light fue el rey indiscutible en ventas en Estados Unidos. Sin embargo, en 2023, la marca disminuyó dramáticamente tras una campaña de marketing que aposto por la inclusión social con el influencer transgénero Dylan Mulvaney.
Se desató un boicot de consumidores conservadores, avivado por figuras de la derecha, demostrando que el consumo masivo, la ideología de la base de clientes es una variable de riesgo que no se puede ignorar nunca más. Por primera vez en la historia reciente, una marca perdió su liderazgo no por la calidad o el precio, sino por un error de cálculo político-ideológico.
Acto 2: El poder de la demografía (El caso Modelo Especial)

La caída de Bud Light abrió un espacio en lo más alto y fue ocupado por la cerveza mexicana Modelo Especial. Su ascenso al primer lugar fue un triunfo demográfico: su base de consumidores era la constantemente creciente población hispana.
Pero la historia apenas comienza, y es donde la política vuelve todo más complejo. Recientemente, el crecimiento de Modelo Especial fue frenado. Sus ventas se desaceleraron por las políticas antiinmigrantes impulsadas por la administración actual del Presidente Donald Trump. La persecución y el temor a las redadas provocaron que el consumidor latino redujera drásticamente reuniones sociales, fiestas, eventos y, por ende, su nivel de consumo.
Lo anterior es una lección para cualquier negocio, local o global: tu producto puede fallar no por cuestiones que puedas dominar tú, sino por la política interior o exterior de un país que pone en jaque a tu base de consumidores. Las estadísticas, los expertos y los grandes presupuestos de publicidad no pueden compensar el miedo que genera un cambio de paradigma político.
Acto 3: El triunfo de la constancia y la estrategia (El caso Michelob Ultra)

Mientras Bud Light se quiebra la cabeza con la ideología de género, Modelo lidia con la geopolítica, la marca Michelob Ultra ejecutó el golpe maestro. Michelob Ultra desbancó del primer puesto en ventas a Modelo Especial.
¿El secreto? Estrategia, disciplina, constancia y resiliencia. En lugar de adentrarse a la batalla cultural o apostar a la demografía volatil, Michelob invirtió agresivamente en:
- Estilo de vida. Se posicionó con el nicho wellness y el deporte (bajo en calorías).
- Patrocinios globales: se aseguró un lugar como patrocinador de la NBA, el PGA Tour, Copa Mundial FIFA 2026 y Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.
Michelob Ultra demostró que la constancia, la inversión enfocada y la resiliencia estratégica superan el riesgo ideológico. Su enfoque no fue en quien vota o de donde viene el consumidor, sino en que hace y qué aspira a ser.
Moraleja Política y de Negocios
La guerra de las cervezas debe ser un estudio de caso obligatorio. Hoy, es ingenuo pensar que una empresa puede aislarse de las esfera pública. Los líderes en toma de decisiones deben entender que su mercado está definido por los discursos de los políticos, por las decisiones de las cortes y por el ambiente de inseguridad.
Ya no es suficiente preguntarse: ¿qué dice mi público objetivo? Hay que sumarle, ¿qué está haciendo la política en mi mercado?
Toda junta directiva de alto nivel tiene que abrirse y poner una silla más en la toma de decisiones: el analista político/geopolítico. El futuro de los negocios depende de entender que la política no es un extra de la estrategia, sino que ahora es la estrategia misma.






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