
En un mundo donde las tensiones geopolíticas definen el rumbo de naciones enteras, la reciente captura de Nicolás Maduro representa un punto de inflexión para Venezuela, la región y el mundo. Ocurrió las primeras horas del 3 de enero de 2026, en una operación militar liderada por fuerzas especiales estadounidenses, la CIA y el apoyo de un infiltrado. Esta acción, descrita por el presidente Donald Trump como un «ataque a gran escala», resultó en la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes primero fueron trasladados al USS Iwo Jima y posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo y otros delitos.
Las primeras imágenes de Nicolás Maduro, lo muestran con los ojos y oídos tapados, una medida en detenciones de alto perfil para desorientar al detenido. En Venezuela, el vacío de poder ha sido asumido temporalmente por figuras como Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, o sea, las mismas figuras del Chavismo, mientras la oposición ve una oportunidad para restaurar la democracia. Internacionalmente, la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó una sesión extraordinaria para el 6 de enero, destacando las preocupaciones sobre la legalidad y soberanía.

Desde una perspectiva analítica, esta intervención plantea preguntas clave para líderes y tomadores de decisiones. ¿Refuerza la hegemonía estadounidense en América Latina, o abre puertas a inestabilidades mayores? En el plano económico, los mercados reaccionaron de inmediato:
- Empresas petroleras y de energía se fueron a la alza.
- El precio del crudo (petróleo) subio.
- El oro y la plata subieron.
Mostrando una evidente fuerza en intereses energéticos y de recursos, no solo políticos.
En las calles, las reacciones varían: celebraciones en comunidades venezolanas exiliadas, como en República Dominicana, donde decenas se reunieron frente a la embajada para expresar esperanza. En la frontera colombo-venezolana, prevalece una mezcla de incertidumbre y optimismo, con potenciales flujos migratorios si la transición se complica. El chavismo, debilitado, deja un legado de opresión que podría dar paso a reformas si se maneja con prudencia.
Para los líderes regionales, este evento invita a reflexionar sobre la soberanía en un contexto globalizado. ¿Cómo equilibrar la intervención externa con la autodeterminación? La clave podría ser: priorizar instituciones sólidas y diálogos inclusivos para evitar vacíos que fomenten más conflictos. Venezuela, rica en recursos, podría renacer si se enfoca en la reconciliación y la inversión estratégica, capitalizando oportunidades antes que otros.
Yo le recomiendo informarse de diferentes fuentes, perspectivas y opiniones. Porque a pesar de que estamos en la época de más conflictos armados después de la Segunda Guerra Mundial, ya existe una guerra declarada en internet: LA DESINFORMACIÓN. Recuerde que absolutamente nadie tiene la verdad absoluta y nuestra manera de contribuir es investigando y tomar decisiones con información verificada.
Salomón Pascal.





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