Según el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2026 del Banco Mundial, la IA constituye un «salvavidas» económico en un momento en que el crecimiento medio de los países emergentes atraviesa su ritmo más débil en tres décadas.
El Banco Mundial desaconseja expresamente que los países en desarrollo intenten competir con las potencias (EE.UU. y China) construyendo modelos masivos de lenguaje (LLM) o centros de datos de billones de dólares que consumen cantidades masivas de energía y capital.
¿Qué enfoque es el que recomienda el Banco Mundial? Implementar la IA mediante herramientas accesibles —como mensajes de texto, llamadas de voz o teléfonos básicos— para llegar a poblaciones rurales o con escasa alfabetización digital y sin necesidad de infraestructura hiperavanzada.
Marco Estratégico: Adoptar, Adaptar, Avanzar (Adopt, Adapt, Advance)
Importar soluciones empaquetadas de economías avanzadas no basta y puede ser contraproducente si no se ajusta a la realidad local.
- Adaptación a contextos locales: Ajustar los modelos a idiomas regionales, marcos normativos locales y necesidades específicas de cada comunidad.
- Multiproveedor para evitar la dependencia: Recomienda diversificar la compra de modelos y servicios en la nube entre múltiples proveedores globales para evitar depender de un único país o empresa.
Impacto en el empleo: Complemento o Sustitución
A diferencia de las economías de altos ingresos, donde la automatización amenaza un mayor porcentaje de puestos de trabajo, en los países emergentes el impacto es predominantemente complementario.
De acuerdo con los informes, declaraciones y posicionamientos oficiales del Grupo Banco Mundial (incluyendo análisis de su economista jefe y reportes sobre desarrollo global), la postura institucional verificada se articula en torno a los siguientes ejes clave:
1. Potencial de productividad vs. Brecha de adopción
El Banco Mundial reconoce que la IA tiene el potencial de actuar como un acelerador masivo de productividad en sectores estratégicos de países en desarrollo (agricultura de precisión, optimización de redes de salud, inclusión financiera y eficiencia gubernamental).
Sin embargo, advierte sobre la «brecha de preparación para la IA»: mientras que las economías avanzadas están capturando rápidamente los retornos de estas tecnologías, las emergentes corren el riesgo de quedar rezagadas debido a:
- Deficiencias en la conectividad digital básica (falta de banda ancha accesible).
- Infraestructura energética insuficiente o inestable para sostener centros de datos.
- Escasez de talento capacitado en alfabetización digital y ciencia de datos.
2. El imperativo de la infraestructura básica primero
El mensaje central del Banco Mundial no es «adoptar la IA a ciegas», sino implementar un enfoque por capas. Para que la IA genere un impacto real en las economías emergentes, los gobiernos deben priorizar las condiciones habilitantes:
- Conectividad e inclusión digital: Garantizar acceso universal a internet de alta velocidad a costos asequibles.
- Gobernanza y marcos de datos: Desarrollar regulaciones sobre privacidad, ciberseguridad y propiedad de datos que permitan la interoperabilidad sin sofocar la innovación.
- Capital humano: Invertir en la reestructuración de los sistemas educativos para mitigar la disrupción laboral que causará la automatización.
3. Impacto laboral y riesgo de polarización
A diferencia de olas de automatización anteriores que afectaban principalmente a empleos manuales, el Banco Mundial enfatiza que la IA afecta significativamente el trabajo cognitivo y los servicios.
En los países en desarrollo, donde gran parte de la economía es informal o depende del sector servicios de menor valor agregado, el riesgo reside en la polarización del mercado laboral: un pequeño segmento altamente capacitado captura las ganancias de productividad, mientras que una gran fuerza laboral sin competencias digitales queda desplazada o rezagada.
4. Apoyo financiero y asistencia técnica
Para respaldar este llamado a la adopción estructurada, el Banco Mundial ha reorientado parte de sus programas de financiamiento hacia la transformación digital:
- Proyectos de infraestructura digital pública (identidad digital, sistemas de pago interoperables).
- Programas de fortalecimiento institucional para que los reguladores de países emergentes comprendan los marcos de gobernanza de la IA.
- Alianzas con el sector privado (a través de la Corporación Financiera Internacional – IFC) para financiar startups locales e infraestructura de cómputo en regiones emergentes.


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